Fecha: 30/05/2023
El impacto negativo del tabaco en nuestra salud es bien conocido; sin embargo, se habla mucho menos de cómo este afecta a la salud de nuestro planeta. Lo cierto es que el tabaco es tan catastrófico para el medio ambiente como lo es para las personas. Desde su cultivo, que deteriora el suelo, hasta la contaminación causada por los empaques, el tabaco presenta un problema medioambiental importante.
Además, el cultivo del tabaco podría agravar la crisis de seguridad alimentaria que estamos enfrentando a nivel global. Así lo advierte la Organización Mundial de la Salud, que este año centra su campaña del Día Mundial Sin Tabaco en el cultivo sostenible de alimentos, en lugar de tabaco.
La OMS advierte de que las tierras cultivables son cada vez más escasas en todo el mundo y que muchas de ellas, especialmente en países de ingreso bajo y medio, “se están utilizando para el cultivo de tabaco, destruyendo miles de hectáreas de bosques (...). La tierra fértil está siendo destruida y no puede utilizarse para producir cultivos alimentarios que tanto se necesitan”.
Además de la crisis alimentaria, la producción de tabaco conduce a daños ecológicos globales a largo plazo y al cambio climático. Delineamos 4 maneras en que el tabaco deteriora el medio ambiente:
Así, el impacto del tabaco en el medio ambiente ocurre en todas sus etapas, desde la utilización de valiosos recursos como agua, árboles y suelos fértiles para su cultivo y procesamiento, hasta la contaminación asociada a su distribución, uso y residuos. Por eso, el Día Mundial Sin Tabaco va mucho más allá de proteger la salud de las personas: dejar el tabaco implica también proteger el futuro de nuestro planeta.
